Y llega el momento del examen.
Aunque el día se haya
levantado húmero y tu tengas más frío que un cúbito de hielo, es momento de
concentrarse. Olvídate de si llegan o no las fracturas de la luz y del gas, o
si la cadera no funciona y la ducha será con agua fría. Lo importante es que te
reumas con tus amigos estos momentos previos para repasar. Yo hoy me dejo de
fisuras literarias y te digo claramente que TÚ PUEDES, que esto es sóleo un
examen praxial y que deltoides las cosas malas que podrían pasarte, ésta no es la peor. (Si se me ocurre
alguna otra costilla ya te la diré).
A por cuello Doctora López!
Yo también medico mi tiempo a la
medicina.....
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